domingo, 8 de abril de 2012

A vueltas con la creatividad publicitaria y la solidaridad

La página principal de la Fundación Vicente Ferrer te recibe con esta imagen:

Es la misma idea que recoge este banner:




Si escoges ignorar (a pesar de lo difícil que se hace ignorar un rostro tan angelical y una fotografía tan magnífica), entras en la siguiente página:

http://www.tuescoges.org/ignorar.php

¿Qué a dónde quiero llegar? A mantener el debate sobre las relaciones que plantean los enfoques publicitarios... Cuando vi por primera vez esta campaña en carteles de publicidad exterior (MUPIs) en la zona de recogida de equipajes del aeropuerto de Málaga, esa dicotomía cerrada entre "Apadrinar" o "Ignorar" me pareció agresiva, intencionada, me creó desconfianza desde la perspectiva de una comunicación para la solidaridad y la cooperación más allá de la captación de fondos. La campaña en internet permite otro enfoque, una interacción que modifica esas percepciones, las completa, da más opciones para el diálogo y la interpelación. Pero los marcos de referencia son los mismos...

¿Cómo lo veis vosotr@s?


1 comentario:

Sofía dijo...

Comparto tu reflexión, no acabo de ver positivo ni constructivo este tipo de pensamiento binario que establece una acción virtuosa y otra execrable. Pues este tipo de respuesta emocional es lo que genera un marketing orientado a una visión analógica de las cosas. Eso no es una manera eficiente o deontológica de pedir el apoyo para una causa.

Se viste de presunta solidaridad piadosa lo que debería exponerse desde la recionalidad.

Pero conceptualmente la fundación Vicente Ferrer no se alejó nunca de estos parámetros.

Una cosa en lo que se hace (la calidad de la intervención, del proyecto de cooperación, etc.) y otra es cómo se incide en la sociedad para que la ética y el análisis nos inste a colaborar con la susodicha entidad.

Cuando los presunto expertos de la comunicación utilizan este tipo de resortes emocionales: flaco favor hacemos hacia el modo adecuado de educar/sensibilizar/comunicar los valores que sustentan la cooperación, y es el apoyo libre y empático hacia nuestros semejantes.

A mi me parece una pésima campaña, pues "cómo se hacen las cosas" es muy importante, y si educamos con este paternalista modo de juzgar al espectador/ciudadano/navegante no haremos más que azuzar sentimientos de repulsa como acicate para "colaborar" con los necesitados.
Reitero mi sorpresa (grata) por ver alguien que analiza con profundidad a una de las fundaciones intocables...

Esto no son maneras, y su campañas lo demuestra. Me hace pensar en la información que se publicó recientemente en www.solucionesong.org, donde se explicitaba que el 8% de las entidades (ong+fundaciones) recibía y gestionaba más del 74% de toda la ayuda para el desarrollo. Curiosa coincidencia. Curiosa coincidencia la de que ese 8% de las "multinacionales de la cooperación" usen agresivas campañas (y caras) en su publicidad y difusión.

En síntesis: no basta con hablar de código éticos, convendría que se evaluase la eficiencia y las ratio euro/proyecto que gastan las grandes entidades solidarias y las anónimas entidades que trabajan sobre el terreno desde hace más de 20 años. Esas entidades ni reciben premios, ni enaltece a sus miembros, pues la virtud de la humildad no se propaga se ejerce.