“El imaginario es un lastre, y el etnocentrismo no ayuda. Y si el conocimiento del continente es pobre o como mucho wikipédico, el resultado en la información de África es decepcionante (...)Howard W. French se lamenta de la escasa formación de los periodistas occidentales que cubren África. Considera que dicha “ignorancia” no sería tolerada por sus jefes si informaran de otra zona del mundo (...) parece como si en África se bajara el listón de la exigencia y el rigor, y ante la falta de recursos para interpretar una organización social diferente, el periodista apela al manido “continente oscuro”, cita a una fuente occidental y acaba nombrando a Joseph Conrad.”(A.Castel)
Sistiaga estuvo en Tanzania para denunciar el drama de la persecución de los albinos. Los vuelos, los buenos hoteles, el trabajo de los traductores y contactos locales y los desplazamientos en coches caros deben amortizarse. Los reportajes de casa bona tiene previas y promos. Blancos de la magia negra, fue la versión escrita de finales de agosto y las imágenes llegaron el 14 de septiembre en Canal+.
Justo un año antes Xavi Aldekoa había hecho una aproximación al tema radicalmente distinta desde Sudáfrica, donde vive, sin dejar de mencionar también las mutilaciones y asesinatos rituales: “La doctora bruja”
Guia rápida de cómo despojarse de la mirada informativa colonial sobre África:
1. No podemos informar sobre África sin una mínima conciencia de cómo se informa sobre África: un reciente artículo del profesor Castel en el portal InCom y un estudio del CREA vuelven a confirmar la escasez y pésima calidad de las informaciones sobre el continente.
2. No podemos informar sobre África sin nociones básicas de historias y culturas africanas. Deberíamos poder entender que nuestra cultura no es necesariamente mejor a otras y que lo que no somos capaces de entender sobre otras culturas, no es necesariamente malo. Como cuenta Albert Roca, la magia es fuente de estereotipos sobre África desde los primeros colonizadores, y africanistas como él pueden ayudarnos a entender su papel en muchas sociedades africanas.
3. No podemos informar sobre África sin consultar fuentes africanas que no sean necesariamente el hambriento o el brujo que nos encontramos en cualquier pueblo o campo de refugiados, o la ONG que nos ha pagado el viaje o nos facilita los traslados. Más allá de los brujos, en Tanzania hay artistas, intelectuales, líderes sociales etc. En la Faculty of Social Sciences and Communications de la St. Augustine University tiene, por ejemplo, una excelente African Communication Review consultable en línea.
4. No podemos informar sobre África sin mirarnos al espejo, sin buscar paralelismos: ¿de veras somos nosotros sociedades ajenas a las creencias mágicas? ¿no apostamos por las terapias alternativas de cuestionable pelaje en muchos casos? ¿no llama la gente a las tarotistas y lee los horóscopos? ¿no confiamos en el capitalismo? Como dice Amador Fernandez Savater: ¡la magia negra son los mercados !